Las tierras de Dumbría tienen un rico pasado histórico y fueron habitadas desde muy pronto, como lo demuestran las diversas huellas de los tiempos prehistóricos. El monumental dolmen de Pedra da Arca es un magnífico ejemplo de la arquitectura megalítica; el petroglifo de Pedra Ancha es una interesante muestra del arte al aire libre de la Edad de Bronce. Pero junto a estos interesantes bienes culturales nos encontramos salteando el paisaje varias mámoas, como las situadas cerca de la ermita de San Pedro Mártir o las escavadas al lado de la carretera C-552 en Bustelo, lo que nos hablan de una vida intensa durante la Prehistoria.
Destacan los castros de las Teixoeiras, el Castillo de Logoso, el castro de Regoelle, el de Berdeogas o el de Alvarellos.
Ya en los tiempos medievales Dumbría aparece mencionada pronto en los documentos. Así, una relación de parroquias de la entonces diócesis de Iria y en un texto denominado documento de Tructinio, datado en el año 868, aparece citada Santa Eulalia in Donobria, lo que los historiadores identifican claramente con la actual Dumbría. En la baja Edad Media las tierras de Olveira y Olveiroa aparecen vinculadas a los dominios del obispo compostelano, y en esta última localidad tenían una torre de defensa, o casa forte, para controlar el paso sobre el río Xallas. Olveiroa es una aldea que aún conserva trazas de un urbanismo de origen medieval. La parroquia de Buxantes pertenecía a San Martiño Pinario, junto con el monasterio de Moraime (Muxía).
Dumbría también está vinculada a la ruta jacobea. Yaa desde comienzos del siglo XIII sabemos de un hospital o albergue para peregrinos en la aldea de Hospital que fuera donado por su fundador al cabido compostelano.
En el Antigo Régimen la mayoría de las parroquias de Dumbría pertenecían a la
jurisdicción de Corcubión, regentada por el conde de Altamira.
Durante la Guerra de Independencia las tropas francesas cruzan el río Xallas por Ponte Olveira camino de Cee y Corcubión, derrotando la pequeña resistencia que le pusieran los guerrilleros y,
después, destrozando las aldeas de Olveiroa y Hospital y matando a muchos de sus habitantes, también queman el lugar de Fonte Santa. Uno de los líderes guerrilleros era el párroco de Santa Uxía de Ézaro.
A comienzos del siglo XX se instalan al pié del Xallas las primeras centrales hidroeléctricas de la zona, que llevarían a que este sea uno de los ríos más aprobechados para la produción eléctrica.